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Las historias de éxito de Epitech

Nuestros estudiantes son nuestro mayor orgullo. Y sus éxitos son ejemplos y metas inspiradoras que todos podéis alcanzar.

El éxito no es sólo una cuestión de voluntad, cualidades y predisposiciones. Tienes que ser capaz de contar con tus capacidades y con tus propias experiencias en tus proyectos, en tus descubrimientos, en lo que te forma y te transforma. Pero también tienes que centrarte en los demás, en las reuniones y personas que te marcan, iniciativas que abren nuevos horizontes, empresas que que te influyen. Tu éxito es tuyo. Nuestra misión es ayudarte a conocer nuevas personas, iniciativas y oportunidades que te aportarán más de lo que puedes imaginar.

Guillaume Prévost,
la startup con un trasfondo inusual

El cofundador de la start-up Friend Theory, que apoya la colaboración entre jóvenes viajeros de 18 a 25 años, se unió a Epitech Toulouse en 2009. Eligió Australia como su país para realizar su cuarto año en el extranjero y regresó a Francia con grandes experiencias y la cabeza llena de proyectos. Regresó a Australia al final de sus 5 años en Epitech, contratado por la universidad que lo había acogido durante su año de intercambio. Con casi dos años de experiencia profesional, decidió vivir su sueño y dar la vuelta al mundo. A su regreso, encontró un puesto con más responsabilidad en la misma universidad australiana, pero finalmente decidió embarcarse, en el verano de 2018, en su propia aventura empresarial.

La colaboración de dos Alumnos de Epitech Estrasburgo, emprendedores de éxito

Epitech es una formación completa y exigente, pero también son encuentros. Romain Vermot y Benjamin Chatelain se conocieron en el campus de Epitech Strasbourg y fue en ese momento cuando decidieron innovar en el mundo bancario. Poco después de su creación, su neobanco Moneway, realizó muy rápidamente su primera ronda de inversión: 1.137.000 euros. Epitech es parte de su éxito:

La escuela nos ha formado muy bien, podemos estar agradecidos. A menudo se nos dice que se nos enseña a aprender, y eso es totalmente cierto. Sabíamos muy poco sobre el mundo bancario, pero la formación que teníamos en Epitech nos permitió adquirir las claves de ese mundo muy rápidamente.

{Romain Vermot}

Un brillante CTO de start-up con tan solo 22 años

Grégoire Ballot es un curioso innato, que ya cuando estaba en Epitech «le gustaba hacer muchas cosas al mismo tiempo». Por turnos becario en varias start-ups, luego cofundador de una aplicación de desarrollo personal en el entorno profesional y también becario en el departamento de inteligencia del Ministerio de Defensa Francés. En lo que respecta a Grégoire, el talento no tiene en cuenta la edad.

Comenzó a trabajar en lo que más tarde se convertiría en Bluecoders cuando estaba en su cuarto año internacional de Epitech en California. Ahora es el CTO, y la empresa ahora cuenta con más de 45 empleados.

¿Cómo recaudas 10,6 millones de dólares cuatro años después de terminar tus estudios en Epitech??

Como suele ser el caso, es durante su año en el extranjero que la historia comienza… Arnaud Camus conoció a sus futuros socios durante su curso internacional en Suecia. Fue un año más tarde, después de su regreso, cuando comenzó a trabajar con sus socios en su proyecto Impraise. Al cabo de poco se unieron a ellos la reconocida incubadora y aceleradora de startups en California, Y Combinator, lo que les permitió recaudar inmediatamente 1,5 millones de euros para su nuevo proyecto. Ahora con sede en Nueva York y Amsterdam, Impraise tiene 60 empleados y ha completado una segunda ronda de $10.6 millones. Según Arnaud, Epitech lo preparó muy bien para esta aventura:

Epitech me enseñó a aprender y creo que eso es lo más destacado de esta escuela. Aprendes tecnologías que no son necesariamente con las que vas a trabajar, aprendes a valerte por ti mismo para obtener un resultado, y creo que como emprendedor es realmente algo importante

El camino de un ingeniero de software en una gran empresa de Silicon Valley

Nicolas Vincent es alumno de la promoción Epitech 2011 y ahora tiene su sede en San Francisco, donde trabaja para la start-up Nextdoor como ingeniero de software. Después de pasar su cuarto año internacional en Long Beach, es tentado por la aventura estadounidense. No tiene problemas para conseguir un trabajo allí, y comienza haciéndolo en couchsurfing y luego en el conocido TechCrunch, un portal web especializado en noticias tecnológicas. Pero es en Nextdoor donde Nicolas encontró su felicidad como desarrollador web. El éxito de Nextdoor ha sido formidable, y actualmente ya cuenta con decenas de millones de usuarios, en más de 185.000 barrios de todo el mundo. Nicolas se enorgullece de poder ayudarles, todos los días, a ponerse en contacto con los habitantes del mismo barrio.

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